La música en Supermercados – Audiomarketing

· Hilo Musical Personalizado para Supermercados y Grandes Superficies

La música seleccionada por nuestro servicio de audiomarketing permite cambiar el proceso de compra y conseguir cubrir horas valle o desalojar horas punta.
En los momentos de mayor afluencia, la música se acelera para hacer que los compradores sean más eficientes y eliminar las largas esperas. En los momentos de menor volumen de compradores, la música se ralentiza y se suaviza, teniendo un efecto ‘feel-good’ en los consumidores, que se sentirán relajados y pasarán más tiempo en el establecimiento.

Con Personal Music = Rendimiento Staff = 73%

Diversos estudios en supermercados afirman que el 73% de los empleados rinden más con una selección musical adecuada y personalizada.

Para “manipular” al cliente, si diseñamos el Hilo Musical Personalizado con estilos sosegados, pasará más tiempo en la tienda -así tendrá más tiempo para ver más productos-, mientras que si el ritmo que suena es veloz, se intentará que compre muchas cosas y en poco tiempo.

La música más lenta y calmada empuja a los consumidores a pasar más
tiempo paseando entre los pasillos y mirando los productos en exposición. Y si se está más tiempo en una tienda, más probable es que se vea algo que gusta.
La música lenta implica, por tanto, más tiempo y más compras.

¿Qué ocurre cuando se cambia de estilo musical?

En realidad no supone un problema, aunque sí un cambio en los hábitos. Cuando lo que suena es una música rápida, los consumidores apuran sus pasos para ser más eficientes en las compras. La música alta hace también que los clientes sean rápidos, aunque no
por ello compran menos que lo que harían en circunstancias normales.

· Apuesta segura en Supermercados

La música no solo modifica la velocidad a la que compramos sino también el cómo nos sentimos mientras lo hacemos. El Hilo Musical Personalizado tiene que funcionar como un elemento contextual, tiene que hacer que nos sintamos cómodos y confortables sin llevarse toda nuestra atención mientras lo hace.

Eso es lo que hace que los supermercados echen mano de éxitos aunque no especialmente llamativos, que simplemente tocan en lo conocido pero no rompen nuestra atención mientras consumimos.
Los éxitos del pasado son una especie de valor seguro.